Frustraciones en niños de Alta Demanda II

Escrito por Anna Company

¿Qué son?

Las frustraciones son frecuentes en los niños AD, desde muy temprana edad. Son una descarga emocional natural de la evolución de los niños, pero los niños de alta demanda al ser tan intensos suelen tener mayor número de frustraciones, también por el hecho de tener alta sensibilidad a los estímulos suelen reaccionar de forma diferente y exagerada ante los acontecimientos.
Los niños cuando van creciendo tienen la necesidad de hacer las cosas por sí mismos pero su cerebro todavía no les sigue, ya que sus capacidades físicas, motoras e intelectuales todavía no están desarrolladas al 100% esto hace que no puedan desarrollar las cosas tal y como las habían pensado y a consecuencia de ello aparezcan las frustraciones.
Los síntomas de las frustraciones son golpes, llantos, gritos, etc. Depende de cada niño. Cuando esto sucede no intentes dialogar con el niño porque su cerebro se ha “cerrado” está en estado “primitivo” el niño no puede escucharte. Debemos esperar a que pase la frustración o rabieta. A que se calme.

Cuando un niño se frustra suele reaccionar con una rabieta o berrinche que puede ser de dos tipos:

Rabieta controlable:

cuando tu hijo se encapricha de un juguete y le dices que no se lo vas a comprar y aparece una rabieta. Sabemos que esta rabieta es controlable porque si tú le compraras el juguete la rabieta desaparecería.

Si cedemos ante una rabieta el niño siempre actuará de la misma forma. Hay técnicas para tratar las frustraciones y rabietas que ayudan a poner límites al niño siendo firmes y afectuosos al mismo tiempo.
También es necesario prever la situación para intentar evitar la frustración, por ejemplo, si sabeos que vamos a ir a comprar a un centro comercial donde hay una juguetería deberíamos hablar antes con el niño y avisarle que iremos allí pero que no vamos a comprar ningún juguete para que no le pille por sorpresa, recordándole que no se puede comprar todo lo que se desea y dándole un razonamiento de ello ya que en el momento en que el niño esté gritando y llorando no vamos a poder razonar con él, en ese momento lo único que podemos hacer es acompañarle hasta que se relaje y luego hablar con él. 

Rabieta incontrolable

Es cuando la hormona del estrés controla al niño y no puede gestionar sus emociones. En este caso como padres debemos ser muy afectuosos y compasivos, debemos conectar con el niño, abrazándolo por ejemplo y serenándolo y hablándole con un tono de voz suave, debemos acompañar al niño en todo momento ayudándolo a que se relaje y siendo muy comprensivos y empáticos porque él lo está pasando mal. Cuando se relaje debemos hablar con él de lo sucedido, de sus sentimientos y emociones.

Cómo prevenir las frustraciones?


Utilizando la disciplina positiva ayudaremos al niño a prevenir frustraciones y lo dotaremos de seguridad y capacidad para resolver problemas, le haremos autónomo, motivado, responsable y feliz.
1. Siempre que podamos debemos adelantarnos a cualquier frustración: conocemos a nuestros hijos y sabemos las cosas que pueden frustrares, ayudémosle a evitarlas. Tener algunas frustraciones en la vida forma parte del desarrollo normal del niño, de la naturaleza propia y sirve de aprendizaje, pero cuando el niño se frustra demasiado puede llegar a desencadenar baja autoestima.
2. Buscar soluciones junto a tu hijo. Una vez el niño está en calma y tranquilo se conecta matemáticamente con el niño y entre los dos se buscan soluciones al problema que le ha frustrado, así le hacemos partícipe y le tomamos en cuenta le damos sentido de pertenencia y importancia esto ayuda a mejorar la autoestima y la autonomía del niño.
3. Ayudarle a expresar sus emociones: preguntarle cómo se siente en ese momento, intentar entre los dos poner nombre a las emociones para poder controlarlas. Podemos decirle “Me ha parecido que estabas enfadado, o triste…”
4. Ponerse a su nivel para hablar con él. Agacharse, a su altura. No hablarle desde arriba.
5. Practicar la escucha activa y simpática: dejar hablar al niño escuchando sus razonamientos sin juzgarle y entendiéndole poniéndonos en su lugar. Conectando. Este punto es muy importante para poder comunicarte con tu hijo y ganarte su confianza y complicidad.
6. Abrazarlo: cuando peor se siente más lo necesita. Contacto. Amor
7. Horarios y rutinas: Para prevenir las rabietas de hambre, sueños, cansancio, etc.
8. Observarle y conocerle: Para saber sus intereses y debilidades para aproximarte y entender sus frustraciones
9. Poner límites desde la disciplina positiva siendo amable y firme a la vez, consensuando las normas con tu hijo, negociando con él.

Que necesita un niño AD cuando se frustra?


Necesita una actitud comprensiva y cariñosa, simpática incluso con contacto físico si el niño lo desea.
Necesita que como padres estemos muy calmados, necesita confiar y sentirse seguro.
Con el tiempo aprenden estrategias para autocontrolarse y no llegar a tener rabietas Confía en ti y en tu hijo, a veces pensamos que no serán capaces de controlarse nunca y créeme llega un momento en que han aprendido estrategias para hacerlo y lo hacen.
Tenemos que usar la técnica de conecta y redirige. Usar la simpática.
Primero conectando con el niño y luego redirigiendo la situación.

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