La energía desbordante de un niño de Alta Demanda

Escrito por Anna Company

Cumpleaños de un niño de Alta Demanda

Hoy es el cumpleaños de mi hijo, cumple 5 años. Lo hemos celebrado en casa con algunos familiares.

Desde hace 1 mes mi hijo esta emocionado esperando este día, lo esperaba ansioso contando cada minuto que pasaba, impaciente.

Se hace historias de cómo será su fiesta de cumpleaños y su imaginación se desborda, quiere invitar a todo el mundo a casa y decorarla con mil adornos.

Como regalo se lo pide todo. ¡Todo es todo! sin excepciones. Cree que como es su día puede pedir lo que quiera.

También dice que cuando se ponga la corona que hemos hecho juntos, él será el rey y por lo tanto mandará y podrá hacer lo que quiera. Dice que será como el jefe.

Todas estas fantasías que tiene le generan altas expectativas, demasiado altas. Yo intento que entre en razón, limitando su imaginación y hablándole de lo que realmente va a ser su cumpleaños porque ya intuyo que se va a decepcionar ya que nadie podría cumplir sus deseos. Son demasiado elevados.

Hoy es el día y como yo pensaba, él se desilusiona. Se frustra porque los adornos que hay en la casa no son como él pensaba, porque no tiene suficientes regalos, porque solo vienen sus abuelos y tíos. Él esperaba más, quería más de todo.

A la vez está muy emocionado e ilusionado y la mezcla de estímulos lo desbordan.

Se sobreexcita y no da de sí. Grita de emoción cuando habla.

Celebración

La celebración se convierte en un caos porque realmente nos cuesta controlarle, corre de arriba abajo, habla por los codos, se pone impaciente por todo.

Es la hora de comer, pero no tiene hambre, las sensaciones que tiene son demasiado exaltadas como para pensar en sentarse en una silla a comer, aunque haya macarrones. No puede estar parado. Es imposible que esté quieto o que hable bajito.

Le veo feliz pero lo noto sobrepasado. Demasiado eufórico.

Ahora mismo si le negamos algo, entra en una rabieta descomunal, cualquier pequeño estimulo negativo puede hacer que estalle en ira, decepción y frustración.

Cuando se pone así de exaltado no encuentro la manera de rebajarlo, de hacer que se serene y tranquilice, es como que no escucha nada, ni ve nada. Se concentra en su mundo y no responde a nada.

Sin querer todos van subiendo el volumen de su voz para poder escucharse y mi casa se convierte en una jaula de gallos ruidosos.

Yo, que no soporto el ruido, me colapso también, me bloqueo.

Cuantos más gritos, más aumenta mi hijo su tono de voz porque quiere ser escuchado por los demás, habla tan rápido que tartamudea, percibo que su mente va a la velocidad de la luz y los adultos le escuchan poco porque están hablando entre sí.

Centro de atención

Mi hijo quiere ser el centro de atención, demanda atención de todas las formas que sabe. Interrumpe a los demás, les tira de las camisetas para que le hagan caso…

De vez en cuando consigue ser escuchado por los adultos y se siente satisfecho, las otras veces es una incansable lucha para que le atiendan.

Más tarde cuando todo el mundo se va y nos quedamos solos, mi hijo se queda vacío. Pienso que hoy estará cansado y se dormirá un poco antes. Esta afónico de tanto gritar. Pero no, no se duerme. Todavía le quedan pilas para seguir.

Su padre y yo estamos agotados. ¿De dónde saca tanta energía?

Y es que cuando nosotros ya estamos saturados, ya hemos tenido suficiente, ya necesitamos un parón. Él sigue… Sigue… No se cansa.

Yo siento que me arrastro de tantos días así y el sigue saltándome encima sin parar ni un segundo.

Él quiere seguir jugando conmigo, pero yo no puedo, necesito escuchar mis pensamientos, centrarme. Necesito descansar, cerrar un momento los ojos, pero no puedo.

¿Cómo relajarse?

Llega la noche y él sigue sobreexcitado, sé que está cansado pero sus ojos continúan estando abiertos de par en par. No quiere dormirse, su pasión por la vida le mantiene despierto.

Cierro las luces, me tumbo a su lado y le digo que cierre los ojos. No puede, no quiere.

Ruido blanco…

Quizás ayude. A veces si, otras no. Es impredecible.

En 20 minutos está dormido abrazado a mí. Le llevo a su cama.

¿Qué métodos utilizáis vosotrxs para relajar a vuestrxs hijxs AD, para que se calmen cuando están sobreexcitadxs?

***

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Gabriela

Para calmar al mío cuando está desbordado lo único que me sirve es estar abrazada a él y susurrar.
Para calmarme a mi, respirar profundo y marchar a dar un paseo.

4 años ago
Anna Company
Avatar del usuario

El mío se calma tocándome la mejilla, me tumbo a su lado y pone su mano en mi mejilla y me acaricia como si fuera un gato hasta que se duerme. Me encanta verle dormir en paz.
Gracias por tu aportación Gabriela

4 años ago
Laura

A mi no siempre me funciona lo mismo, a veces es leer un libro, otras que me ayude a recoger u ordenar algo para bajar esa energía y después ir preparandole para ir a la cama y leer, a veces la TV… Yo también soy de la opinión que no es bueno poner dibujos antes de dormir, pero como bien dices, los expertos seguramente no tienen hijos de alta demanda.

4 años ago
Anna Company
Avatar del usuario

Gracias por tu aportación Laura.

4 años ago
Ana

A mi la teta pero porque aún tiene solo 2 años cuando la deje no se que será de nosotros jiji

4 años ago

Review La energía desbordante de un niño de Alta Demanda.

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