Lo que aprendí de mi niña AD 2 años después by Angie Padilla Duarte

Escrito por: Angie Padilla Duarte

La alta demanda dos años después….

(Fragmento del libro  «Lo complejo y hermoso de criar a un niño/a de alta demanda»)

Llevo desde Julio intentando darle forma, con el objetivo de dar una visión sincera y transparente de cómo es la evolución de un niño de alta demanda dos años después, sin resultar demasiado sarcástica, demasiado dramática, demasiado artificial…

No creo que lo haya conseguido, pero si a alguien le puede ayudar mi testimonio personal, (que me ha costado muchísimo dar) habrá valido la pena exponerme y exponerla a ella. Cada persona y cada familia vive unas circunstancias con lo que le pone la vida por delante. Esto es un sólo un testimonio personal de mi vivencia. Así es, así somos y esto es lo que hemos aprendido durante estos dos años.

Lo que aprendí de mi niña de alta demanda dos años después.

Tener un niña de alta demanda es agotador a nivel físico y emocional, es llevarte al límite pero también es una lección de vida, es aprender a sacar tu fortaleza, es mejorar como persona y como pareja, es energía y luz.

Quizá todavía no sabes lo que es y esto te puede ayudar a identificar si tu peque es un bebé de Alta Demanda. Si lo es, créeme, lo sabrás en cuanto lo leas:

Lo que aprendí de mi hija dos años después

2 años después puedo decir que la niña es igual de intensa pero evidentemente ha evolucionado la forma de manifestarlo. Ahora puede gritar, patalear, expresarse, correr, saltar, dar patadas… Y mantenerte en un estado de alerta permanente 24 horas.

2 años después aprendes que puedes vivir en un estado de tensión constante. ¿Saldrá corriendo? ¿Se tirará al suelo?
Ahora se que podría escribir un libro con nuestras aventuras y desventuras y veo, desde ya! los posibles títulos: «Cómo correr por un supermercado detrás de tu hija sin que se note», «Superando miradas ajenas de «mira qué niña maleducada»», y «mamás con paciencia infinita 24 horas»… Ayss, se me están viniendo a la mente un montón de títulos, pero hasta ahí.

2 años después tengo que decir que dar teta a un niña de alta demanda es tremendamente extenuante porque siempre quiere más y más, y que además, con el tiempo, se convierte en algo raro de cara al mundo exterior, porque una niña de alta demanda sigue demandando mucha teta dos años después y pasas de ser la heroína de la teta a ser la rara de la teta. También tengo que decir que adoro ver como mamá tiene el remedio mágico al miedo, a la angustia, al dolor, a la inseguridad, al cansancio… ¡Bendita teta que todo lo puede! Cuando tus tetas están más chupadas y dadas de sí que las tetas de una vaca pero sientes lo necesario y beneficioso que es para tu pequeña piensas «Al que no le guste que no mire». Lo bueno es que todo lo demás se relativiza increíblemente.

2 años después hemos aprendido juntos a poner límites a la teta, a negociar cuanta teta, cuando… Si por ella fuera esto sería un self-service abierto 24 horas, pero mi cuerpo y mi mente dos años después necesitan poner una limitación y creo que ha sido sano para ambas hacerlo. Juego, tomo teta, vuelvo a jugar, otra vez teta… Teta, teta, teta… ¡Vaya! Me doy cuenta de que teta es la palabra que más he escuchado en los últimos 24 meses. ¡Qué curioso! (La segunda más escuchada creo que es tetee…)

2 años después puedo decir que ¡me río yo de los temidos dos años! ¡Qué maravilla tener sólo 12 meses de rabietas! ¿Dónde hay que firmar? Las rabietas comenzaron casi al año y a día de hoy seguiremos hasta los 3 años en la temida etapa de los dos año. He hecho un máster acelerado en rabietas. Muchos días creo que convivo con una niña menopáusica llena de cambios de humor, de irritabilidad, de desasosiego… ¿Pero sabes qué? En este tiempo hemos aprendido a serenarnos juntas, a expresar nuestros sentimientos. He aprendido que el trabajo a nivel emocional con niños de alta demanda es doblemente importante.

He aprendido a poner nombre a mis sentimientos, me he dado cuenta de que yo también me puedo sentir siento agobiada, cansada, derrotada y que debo expresárselo a mi hija para que ella aprenda a canalizar todo el torbellino de emociones que siente por dentro.

2 años después he aprendido que no hay teorías con una niña de alta demanda. Es cierto que los cambios, las aglomeraciones, la falta de rutinas, la falta de sueño, el hambre, les ponen a 1000 revoluciones, si son factores delicados con cualquier niño, con un peque de alta demanda son cuestiones que afectan muuucho a su irritabilidad.
¡Vaaale! A pesar de que sé que mi niña es así, confieso que a día de hoy todavía me paso horas elaborando teorías de por qué puede estar así de tensa la niña, de si le afecta el inicio de la guardería, de si le afecta un viaje… 2 años después puedo decir que sólo se que no sé nada.

No hay teorías posibles, ni culpables. (Aunque yo siga buscando en mi mente la fórmula mágica de la coca-cola)

2 años después he aprendido que una niña de alta demanda pone a prueba a cualquier pareja. Creo que si la pareja no es sólida una niña de alta demanda puede hacerla tambalear fácilmente. Hemos crecido como pareja y ha sido gracias a nuestro pequeña.

2 años después hemos aprendido que nuestros planes para tener más familia deben ir al ritmo de la propia familia. Cuando tienes una niña de alta demanda aprendes a dejar los planes y hacer las cosas cuando te sientes list@. Lo haremos cuando lo sintamos como familia y será una decisión de tres, no de dos ¡Si tienes un niño de alta demanda sabrás que para tener otro hijo la familia debe estar preparada a muchos niveles! A pesar de que toooodo el mundo nos siga preguntando que para cuándo el hermanito.

2 años después he aprendido que el contacto con la naturaleza es infinitamente valioso y necesario para mi hija ¡Y hasta nos hemos aficionado al camping! ¡Yo! ¡Que era una rata de ciudad! ¡Y lo mejor de todo es que nos gusta! He aprendido que si no salimos a tomar el aire puro es posible que me encuentre con Chucky, el muñeco diabólico, en unas horas. Que la naturaleza es necesaria para sacar su energía, para canalizar su explosividad, para reconectar con su esencia y para hacer más fuerte nuestro vínculo. He aprendido a disfrutar de esos momentos, a sentirme bien al aire libre, a sacar la niña que llevo dentro y olvidarme del mundo mundial.

2 años después me he dado cuenta de que mi pequeña me mantiene en plena forma. Puedo correr toda una calle detrás de ella, puedo subirme a un árbol para ayudarla a bajar, puedo coger a un niña de 15 kg durante 7 calles, puedo correr detrás de una bici sin pedales a toda velocidad y estar como si tal cosa. Que tener un niña de alta demanda es estar a punto para hacer un triatlón mañana mismo.

2 años después he aprendido que todo pasa y todo llega. Que al final acabas volviendo a dormir (en serio) y que todo es pasajero. Tanto, que incluso lo acabarás echando de menos. Que poco a poco vas recuperando algo (poco) de espacio personal, y que aprendes a compartirlo y disfrutar mientras lo compartes con esa pequeña personita que te hace tan feliz.

He aprendido que si no tengo un minuto para ducharme tranquila podemos ducharnos juntas mientras cantamos canciones con la alcachofa de la ducha y eso será mejor que verle desde fuera llorar aporreando la puerta o cortina de baño. Que si no tenemos intimidad en la habitación porque dos años después quiere dormir cuando tú lo hagas y donde tú lo hagas podemos aprovechar para construir cuevas bajo las sábanas, hablar de cómo nos ha ido el día o contar cuentos en familia hasta dormirnos juntos y de paso ver menos tele y vivir más.

He aprendido que mi salón ha sido invadido de juguetes y materiales porque no quiere jugar sola en su habitación y que me gusta verla así porque me recuerda a ella cuando no está.

He aprendido que no quiere jugar mientras yo cocino, si no que quiere estar conmigo y ayudarme a cocinar (y a limpiar el estropicio), que compartir tiempo juntos a mi niña de alta demanda le hace tan feliz que esa felicidad se contagia.

2 años después he aprendido que el sofá en una casa con un niña de alta demanda no está para tumbarte tranquilamente a descansar. Está para posar el culo y que la niña se tire encima de ti para jugar a guerra de cosquillas o tirarte del jersey mientras te mira con ojos de corderito degollado y te dice «¿mamá, me das un poco tetee?»

2 años después he aprendido que me importa una mierda muy poco lo que piensen los demás. Ahórrense teorías del tipo de…. Es que parece que está cansada, le dejamos hacer lo que le da la gana, necesita mano firme, me está toreando, soy una blandengue… ¡Ahórrenselas! Porque me he convertido en una hippie mami y como dice Mecano «lo que opinen los demás está demás».

2 años después he aprendido que entrar en una tienda (supermercado, grandes almacenes, o llámalo X…) con una niña de alta demanda es un deporte extremo. Tu vas inocentemente a mirarte un pantalón después de infinitos meses sin comprarte nada para ti, y en vez de mirar el pantalón te ves negociando para que salga de su encierro en el probador.

2 años después he aprendido a NO comparar a mi hija con ningún niño/a de los que hay alrededor. Mi pequeña es especialmente especial, única. No permito que la comparen, ni compararla. Ella sigue su ritmo particular que mucha gente no entiende, porque es un ritmo aceleradamente lento. Si no has entendido que significa esto de «aceleradamente lento» es que no tienes una niña de alta demanda…. ¡Créeme! He aprendido a ralentizar y acelerar al mismo tiempo. He aprendido a seguir su ritmo y a cultivar la paciencia necesaria para hacerlo sin que se note que no es el mío.

2 años después he aprendido que Montessori ha sido el gran descubrimiento de mi vida. Que descubrir esta filosofía de vida me ha hecho mejor como madre y como persona. Que es un reto más grande integrar esta filosofía en tu hogar cuando tienes una niña de alta demanda, pero que cuando ves los destellos del bien que hace a tu hija te animas tanto que te planteas incluso difundirla por todo Chile 😉 y te lías la manta a la cabeza para irte de ruta con tu familia y difundir esta forma de educar y criar a los niños desde la libertad, el respeto, la confianza y el amor. Los cuatro pilares básicos fundamentales para que una niña de alta demanda crezca con seguridad, y siga un desarrollo integrado y pleno.

2 años después me he dado cuenta de que tener a mi hija de alta demanda es lo mejor que me ha pasado en la vida. He aprendido a crecer como persona, a cultivar la paciencia más que el propio Mahatma Gandhi. He aprendido a ralentizar, a serenarme, a ser menos superficial, a valorar lo esencial, a priorizar, a querer sin rencor, sin condiciones… He aprendido a luchar para defender su esencia, he aprendido a delegar cuando mi cuerpo o mi mente no han dado más de sí.

2 años después he aprendido que la vida se debe vivir intensamente, como lo hace una niña de alta demanda. Que la alegría cuando llega debe supurar por todos los poros de nuestra piel, que debemos dar abrazos tan grandes que nos dejen sin respiración o besos tan fuertes que nos duelan los cachetes, que tengo que decir más «te quiero» como hace mi hija que lo dice de corazón a todas horas, que tengo que llevar un ritmo más aceleradamente lento para vivir todo lo que hay que vivir y disfrutarlo, saborearlo.

2 años después he aprendido que el mejor plan es el que no se planea. Sólo hay que seguir nuestro ritmo, nuestro instinto… 2 años después he aprendido a sacar mi niña interior para conectar con ella, he aprendido a contagiarme de su energía, de su magia, de su brillo…

Tener un niño de alta demanda es duro, agotador, extenuante. Es una prueba de vida a muchos niveles: Físico, emocional… Pero si aprendes a mirar con el cristal de la felicidad, te das cuenta de que ha sido un reto para cambiar, para mejorar, para crecer. Para ir aceleradamente lenta. Las mejores cosas de la vida nunca son fáciles. Ser mamá de un niño de alta demanda ha sido la mejor experiencia de vida que nadie nunca me podía haber dado.

A Mí Niña Ámbar:

Si algún día lees esto, quiero que sepas que sólo quise ayudar a otras mamás con mi testimonio a mirar con las gafas de la felicidad que mamá se ha puesto. Te quiero tal y como eres, tu energía me ha dado la vida que necesitaba. Eres luz, eres inocencia, eres impulso… Si alguien no te entiende algún día en el colegio, en tus relaciones, en tu trabajo ponte las gafas que tenemos ahora y como dice «mecano» lo que opinen los demás está demás «TE QUIERO INFINITO Y MÁS Y POR MUCHOS AÑOS MÁS DE AMOR JUNTO A TI, MI HERMOSO ARCOIRIS»

 

**Esto es un Fragmento del libro «Lo complejo y hermoso de criar a un niño/a de alta demanda» que puedes adquirir en este enlace

 

Sigue a Angie en:

   WhatsApp Grupo creado para orientar a madres y padres sobre ciranza de alta demanda, alta sensibilidad, lactancia sueño, alimentación, etc,

     Instagram: Con mas de 2.000 seguidores activos donde encontraras mucha información sobre todos los temas de crianza AD, NAS, PAS…

   Canal de Telegram

   Facebook

 

3 comentarios
  1. Mar Dice:

    Muchas gracias por tus palabras. También describe a mi hijo a la perfección, solo que aún no sabe pronunciar te quiero pero su ternura es inexplicable, recién cumplió 2 años.
    Son una caja de sorpresas a 200 por hora…
    Me hizo gracia porque está tarde fui al supermercado. Siempre se me olvida algo porque tiene que llevar la cesta, se va rápido por los pasillos y casi le pierdes de vista, quiere coger todo… Y no para romperlo, es que hay muchas cosas curiosas en el super… Y eso de esperar la cola para pagar no es su fuerte…es mejor meterse entre la gente para ir cerrando las puertas de las cajas… Suelo intentar ir en horarios que apenas haya que esperar y si es posible él en su carrito merendando y llevando de esa forma la cesta desde el asiento… ¡Qué odiseas! Jaja
    Y lo de los campings… Qué verdad naturaleza a tope, campo&mar… Pero ciudad y mucha gente sobreestimulación total!!!
    Yo aún no duermo del tirón pero no pasa nada…me he acostumbrado, y por ahora negociamos la teti también.

    ¡Besotes a todas las mamis y papis! Mucho ánimo para los días duros

    Responder
  2. Bárbara Figueroa Dice:

    Me haz hecho reír, llorar y enternecerme con tu ejemplar descripción de lo que significa AD, me identifiqué tanto! Gracias por compartir, siempre he tenido la certeza de que sólo te mandan las pruebas que has de lograr superar! Y que ésta es la gran oportunidad de crecimiento personal! Son nuestros maestros de vida!!!☺️💜🌟

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *